Imagen de M Boniface de Cham.
■ Historie Dramatique, Pittoresque et Caricaturale de la Sainte Russia (1854): Última de las historietas que dibujó Doré.
Abarca la historia completa de Rusia hasta el momento de la publicación. Por su extensión, más de 100 páginas y 500 imágenes, es una auténtica novela gráfica, la más larga publicada en el siglo XIX. Concretamente durante la Guerra de Crimea. No tiene ningún rigor histórico y es manifiesta, ofensiva y panfletariamente anti rusa. Doré se posiciona políticamente contra Rusia, más allá de lo que lo hizo su gobierno, en un tono bufo heredero de Töpffer aunque con un toque grotesco que recuerda a Rabelais.
Imagen
de Ms
Vieux Bois de Töpffer.Imagen de Historia de la Santa Rusia.
A pesar de esta intención política la obra deriva hacia la parodia disparatada alcanzando elevadas cotas humorísticas y genial grafismo. En esta obra Doré aprovecha también para tratar de refilón algunas cuestiones domésticas francesas.
También aborda la cuestión de la censura, representándose a sí mismo, a su lápiz humanizado y a su editor como personajes, representa además otros objetos animados y humanizados: libros, una prensa…
Ilustración de Historia de la Santa Rusia que muestra a un personaje cuyo nombre define su personalidad.
En estas viñetas de Zipi y Zape se menciona a un personaje cuyo nombre, Furibúndez, también define su personalidad.
También juega con los nombres de los personajes, algo que ya hacía Töpffer y que es muy propio de los tebeos, de las sátiras, en general.
En
cuanto a fuentes documentales Doré recurre
a Karamzín y Segúr, aunque a conveniencia propia y también sin rigor. La obra El
Knut y los rusos parece ser otra referencia bibliográfica de Doré.
Era
común en esa época que los autores franceses denostaran a Rusia y llegarán a la
exageración en cuanto a la brutalidad, miseria y crueldad de los rusos y lo
desapacible y yermo de su país. Se significó especialmente en esta tarea Adolphe de Custine, a quien Doré hace referencia explícita.
Doré se complace en esta obra de mostrar abigarradas batallas. Aunque las batallas suelen serlo, es posible que Caran d´Ache tomará nota del trabajo de Doré al retratar la guerra.
Historia de la Santa Rusia finaliza con halagüeñas y triunfalistas perspectivas acerca de la paliza que el ejército francés iba a dar a los rusos. No fue así y por tanto la obra tuvo una vigencia efímera. Como cuando nos avasallan con anuncios triunfalistas con la selección española de fútbol, antes y durante un campeonato y cuando el equipo finaliza su participación discretamente, resulta contraproducente seguir pasando los mentados anuncios. En todo caso la obra se reeditó en Alemania durante las dos contiendas mundiales cuando dicho país era enemigo acérrimo de Rusia, de la Unión Soviética.
Bolas
de nieve rodantes que crecen según avanzan en Historia de la Santa Rusia,
una imagen frecuente en tebeos y animaciones.