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sábado, 27 de febrero de 2021

Frans Masereel

 

LAS PRIMERAS NOVELAS GRÁFICAS V

(Los primeros Tebeos)

por Demetrio Casado de Otaola

Frans Masereel (1889-1972)
© De los grabados de Frans Masereel, Europa Verlag, Zurich.

Este artista belga estudió en la Academia de Bellas Artes de Gante. En 1916 se estableció en Suiza. País neutral por excelencia. Parece un lugar adecuado de residencia para un militante de la causa pacifista como Masereel, máxime teniendo en cuenta que así evitó ser movilizado. Allí desarrolló hasta 1922 buena parte de su actividad artística. Consistente fundamentalmente en grabados, siguiendo la tradición de artistas ilustres como Jacques Callot y Goya.

 Grabado de Viaje apasionado de Maserell.

Masereel optó inicialmente por el realismo (tan propio de la tradición artística flamenca) para abandonarlo, tras la transformación que obró en él la I Guerra Mundial, por el expresionismo, más apropiado para el artista europeísta y espiritualizado en el que se convirtió.

 Grabado de Viaje apasionado de Maserell.

La técnica y el estilo del belga están supeditados a la necesidad de trasmitir mensajes de manera sencilla, concisa y con premura de tiempo en cuanto a la producción. Maserell opta por la xilografía, la antiquísima y laboriosa técnica del grabado en madera recuperada a principio del siglo XX por corrientes artísticas como el Expresionismo alemán.

 Grabado de Viaje apasionado de Maserell.

Genio y dedicación se aúnan en la obra de Masereel. Estos grabados expresionistas comenzaron a publicarse en blanco y negro en el periódico ginebrino pacifista La Feuille. Dichos trabajos dieron lugar en 1918 a una suerte de novelas gráficas, “novelas en grabados” según la definición del artista Lynd Ward, “novelas sin palabras/novelas en imágenes” según Masereel, consistentes en secuencias o sucesiones de grabados sin texto. La ausencia de texto parece un intento de comunicación universal, una obra para todos. Una intención que comparte con autores como Caran D´Hache o Bateman. En el caso de Maserell se trata no sólo de superar barreras idiomáticas sino también sociales. 

Grabado de Viaje apasionado de Maserell.

El belga parece querer asemejar su trabajo al cine, medio muy del gusto del autor debido a su alcance. El cine fascinó al conjunto de la sociedad del siglo XX.

 Grabado de Viaje apasionado de Maserell.

Masereel pertenece a un grupo de autores comprometidos, a caballo entre el siglo XIX y XX, que optaron por utilizar la imagen, lenguaje universal al alcance de todos, para expresar sus ideas, para denunciar la injusticia social. Autores como el alemán Nückel o el estadounidense Ward que también utilizaron la técnica del grabado y en los que caló la obra de Masereel.

Masereel dijo sobre sus obras: “desde el tiempo de mi juventud, he protestado contra la sociedad en la que vivo. La injusticia social me resultaba odiosa y creo que esta temprana rebelión se convirtió en la fuente de muchas de mis obras”.

Algunas de  estas novelas sin palabras  fueron:

La senda del dolor de un hombre (25 images de la Passion d´un Homme) de 1918 y primera de estas obras. Cuenta la historia de una joven madre soltera arrojada de la casa familiar, cuyo desamparado hijo habrá de bregar con una industrializada y deshumanizada sociedad y con sus propias, y sí humanas, debilidades. Historia connotada de denuncia de la que se hablaba y que recuerda a la posterior Destino: Una novela en imágenes del también  mencionado autor alemán  Otton Nückel, que también narra la desgraciada vida de una mujer desamparada por la sociedad.   

 Grabado de Destino © Herederos de Otto Nückel.

Siguieron El sol (1919) una versión modernizada de la historia de Ícaro, La idea (1919), La ciudad (1920)… Todas muy personales, sentidas, ricas en contenido… 

 Grabado de El sol.

La más destacada de todas ellas sea probablemente:

 

Viaje apasionado, Mon libre d´heures (1919): El autor encabeza esta novela gráfica, casi una película en blanco y negro, con un par de citas especialmente escogidas para introducir, explicar, lo que viene a continuación:

“¡Mirad! No doy yo lecciones, ni limosnas menudas. Cuando doy, me doy a mí mismo” (Walt Whitman).

“Placeres y dolores, ironías, agudezas, experiencias y locuras, paja y heno, higos y uvas, fruta verde, fruta madura, rosas y espinas, cosas que he visto, y leído, y conocido y tenido… ¡Cosas que he vivido!” (Romain Rolland).


Es un tanto osado pretender reseñar esta obra. Se trata de un viaje, un viaje vital más que geográfico. Experiencias, vivencias  del protagonista. Que se presenta como alguien auténtico, libre, puro se podría decir. Concretando más un artista, y concretado aún más Frans Masereel.

El viaje comienza en un tren, que el protagonista disfruta como un niño divertido y curioso. 

Desde que se apea del tren el protagonista se singulariza entre  la masa urbanita de la ciudad a la que llega. No lleva sombrero, no se desplaza en rebaño, va a ningún sitio y a todas partes a la vez.

El tren le ha llevado a una ciudad en la que encuentra una asfixiante expansión industrial; también diversión, cultura, romance y multitud de experiencias; siendo a la vez un lugar decadente, depravado, alienante y hostil, de pobreza y miseria. Y así es representada. 

 Capitán Britania.
 Chicato.

En una obra posterior titulada La Ciudad, Maserell, profundiza en esta representación de la urbe. Los grabados de Viaje apasionado que muestran las vivencias en la ciudad se corresponden con bastantes de los que componen La Ciudad, que también comienza con un tren llegando a una gran ciudad.

Grabado de La Ciudad.

El autor conoció y vivió en grandes ciudades pues, aparte de en Bélgica y Suiza, pasó períodos de su vida en Inglaterra, Alemania y Francia.

Grabado de Viaje apasionado.

 Grabado de La Ciudad.

Como diría Paco Martínez Soria “la ciudad no es para mí”. El protagonista de Viaje apasionado, espantado, acaba por salir escopetado de la ciudad. Aunque volverá.

 © Mirchamut.

El autor fue considerado subversivo y revolucionario, en su momento. Desde luego fue contrario a la guerra y denunció el enriquecimiento de algunos a costa de ella. Su obra también denuncia y condena a nuestra civilización, a las distorsiones que provoca en nuestra vida y en nuestra sociedad. Maserell demostró abiertamente sus simpatías hacia la Unión Soviética entre los años posteriores a la I Guerra Mundial y los previos a la Segunda. En Viaje apasionado se puede ver al protagonista arengando y encabezando movilizaciones obreras. Se diría que como una experiencia vital más de quien se conmueve, se indigna, se solidariza ante la explotación, la pobreza, la injusticia… emociones, reacciones, sentimientos humanos más que ideas o doctrina. Si es un revolucionario,  no parece ser uno que pretenda cambiar una opresión por otra, la que suponga la superación de la lucha de clases mediante la eliminación o reeducación a la fuerza de las otras clases, la imposición de una historia pasada reescrita a conveniencia y un modo único de pensamiento tutelado por un líder paternalista y totalitario rodeado de un séquito de privilegiados. Además el protagonista no es un obrero. Se le puede ver trabajando en el campo y en otras ocupaciones, pero como otras vivencias más. Vivencias que va dejando atrás como la de activista, de la que parece cansarse o decepcionarse. Después de todo el protagonista se desenvuelve a lo largo de la historia con una actitud un tanto traviesa, despreocupada, irresponsable, hedonista, gamberra, aventurera…

El protagonista sufre el desamor y como tantos, busca, y no encuentra, consuelo en el alcohol. La inestabilidad del personaje trasciende al entorno urbano.

Como se decía, no es un obrero: Hace trabajos pero no trabaja, se enamora pero no se empareja, ama a los niños pero no es padre… Pasa por la vida experimentado, disfrutando, también sufriendo (como cualquiera), pero sin llegar a involucrarse en la sociedad,  de cuyos estamentos a veces se ríe, se burla… por la perplejidad, por la incomprensión que le provocan. Así, a  veces se  muestra al protagonista  provocador, transgresor… de lo que sale indemne pues está al margen de todo, se libra de los castigos, rechaza recompensas. En todo caso los grabados que se refieren a estas cuestiones quizá simbolicen más la actitud del protagonista que vivencias concretas.


 Miseria en la ciudad. Grabado de Viaje apasionado.

Aparte de a la ciudad y al campo el protagonista se embarca en viajes más lejanos y llega a Asía y África (el propio Masereel residió un tiempo en Túnez) donde sigue observando, experimentando, a veces rechazando (en el caso de la esclavitud) lo que se le presenta. 

Otros grabados de Viaje apasionado se refieren al sexo, al mar, a cotidianeidades, fiestas, diversiones, al sentimiento religioso…

Así el protagonista llega al final del viaje, de la vida. Agotadas las vivencias o agotada, quizá, la capacidad de experimentarlas.

Noche estrellada, Van Gogh.

 Final del viaje, recostado, disfrutando una noche estrellada que podría haber contemplado Van Gohg. “El viento soplaba y las estrellas brillaban con fuerza en el cielo despejado. Se sentó para contemplarlas con la espalda apoyada en una roca que todavía desprendía el calor del día durante la noche de verano. Un rato después se durmió. “ (Sigue el viento libre, Leigh Brackett).

Llega al término de su viaje en soledad, tan sólo un perro, ese milagro animal sin el que Unamuno no concebía un cielo, parece despedirse de él. En realidad todos llegamos solos a ese momento. Y, aunque al protagonista se le muestre acompañado en momentos de su vida, se diría que ha estado siempre solo pues no llega a involucrarse con nadie ¿El precio de la libertad? 

 

Como se decía llega al término del viaje solo, en paz, en plenitud.  Trasciende, su rostro muta en calavera y pisotea su corazón. Su corazón de hombre, sus pasiones, emociones, que han determinado su vida interfiriendo en el sosiego que llega al final.  

Grabado final de Viaje apasionado.

 Grabado de Ward para su novela gráfica God´s Man, inspirada en la obra de Masereel.

Quizá sea forzado considerar esta obra una novela gráfica, pero es, desde luego, una narración gráfica que contiene secuencias. También se emplean recursos gráficos que se corresponden con los de los tebeos.

Sobre su obra Masereel explicó: “No creo haber tenido «influencias», porque dibujo del natural. Lo que para mí cuenta es ser honesto, sincero conmigo mismo y los demás. No quiero hablar de mí. Prefiero dejar eso a mis obras, que a mi parecer reflejan mi naturaleza, mis sueños y mi desarrollo”.

Para Thomas Mann el arte de Maserell fusiona nobleza y libertad, historia y actualidad.

Según Hermann Hesse “… Maserrell siempre se ocupa en el fondo de lo mismo, de algo intemporal, eterno: de una historia eternamente igual, eternamente apasionada, eternamente inspiradora, la del ser humano…”.

Poco y pobremente es lo que quien suscribe puede decir de Viaje Apasionado. Mejor es visualizar la obra en la edición digital  que puede verse en el enlace que sigue o hacerse con la edición de Muchnik Editoreso la más reciente de NØrdica.

VIAJE APASIONADO (1919) Frans Masereel (slideshare.net)



La obra de Maserell ejerció una gran influencia sobre artistas como Lynd Ward o Clifford Harper. También es importante su influencia sobre los grabadores mexicanos del Taller de Gráfica Popular y especialmente sobre la escuela de grabadores argentinos (Artistas del Pueblo, Grupo Espartaco y otros). El Museo del dibujo y la ilustración de Buenos Aires, atesora una importante colección de sus grabados y libros ilustrados.

Will Eisner reconoce a la obra de Masereel como uno de los modelos que siguió para su celebrada novela gráfica Contrato con Dios.  

 Imagen de Contrato con Dios.

Art Spiegelman, renombrado autor de tebeos, ganador de un premio Pulitzer, dijo de la obra de Masereel es una parte importante de la historia secreta de los cómics.


REFERENCIAS. Gravett, Paul, 1001 cómics que hay que leer antes de morir, Grijalbo, Barcelona 2012. Masereel, Frans, Viaje apasionado, Muchnik Editores, Barcelona, 1990.  Masereel, Frans, La Ciudad, Muchnik, Iralka, 2009. Wikipedia.  Ayuso, Olga, Las vidas que conocemos, La Ciudad, en Cien tebeos imprescindibles, Jot Down Books. Nückel, Otto, Destino una novela en imágenes, Sans Soleil ediciones, Barcelona 2015.






























 

 




















 



jueves, 17 de diciembre de 2020

Sergio Tofano, “Sto”

 

LOS PRIMEROS TEBEOS EUROPEOS VII

(Los primeros Tebeos)

por Demetrio Casado de Otaola

Sergio Tofano, “Sto” (1886-1973)

Sergio Tofano, que firmaba sus obras como Sto, se licenció en derecho, pero desde 1909 se dedicó al teatro. En 1914 comenzó a colaborar como dibujante en la publicación satírica-humorística Il Numero con creaciones como Taddeo e Veneranda, pero el personaje por el que se le recuerda fue Il Signor Bonaventura.

Signor Bonaventura (1917): Fue una serie cómica que apareció en la publicación infantil italiana Corriere dei Piccoli. Se trataba de otra serie que utiliza una fórmula repetitiva: Bonaventura (buena suerte en italiano) ataviado con un característico frac, zapatones y un minúsculo bombín rojos (una suerte de atavío de payaso en el estilo de tantos personajes cómicos), comienza la historia pobre de solemnidad para acabar millonario. Tal  cambio de fortuna se debe a alguna metedura de pata del protagonista que a la postre resulta providencial para los, en principio, agraviados por su error. Una carambola harto frecuente en los tebeos. Sobre todo en los de posguerra como es el caso. También se dan situaciones parecidas en el cine de posguerra. Algo parecido le pasaba, aunque más bien al revés, a Happy Hooligan, el  popular personaje de la tiras de prensa norteamericanas. De hecho Bonaventura surge como un intento de competir con la serie americana. 

Happy Hooligan y El Señor Buenaventura.

Al Señor Buenaventura le acompaña siempre un simpático perrito. Como a tantos otros personajes de tebeos (Tintín, Obélix...). Aparte del juego argumental que pueden dar estos milagrosos animales, sin los cuales Unamuno no concebía un Cielo, a los autores, que sin duda quieren a sus personajes, no les gusta que estén solos. 

 Romance de ciego.

El formato de las historietas era el común utilizado en Corriere dei Picoli. Seis u ocho viñetas dispuestas en cuadrícula con leyendas al pie en rima y con un vocabulario peculiar. El mismo formato utilizado en Quadrantino (otro popular personaje de la revista italiana) y en otras publicaciones similares europeas de la época, heredero en cierto modo de las aleluyas, de los romances de ciego.

El estilo de dibujo del Sergio Tofano, que creó escuela, es aparentemente sencillo, influenciado por la corriente abstracta de la pintura futurista, de la de Fortunato Depero especialmente. Futurismo y Dadaísmo se aúnan en esta amable historieta. Sto comparte el gusto por el futurismo con Rubino, el autor del ya mencionado Quadrantino. Las corrientes pictóricas mentadas se aprecian también en la obra del español K-Hito. Que entre los años 20 y 30 del pasado siglo publicó en el semanario infantil Pinocho, De cómo pasan el rato Currinche y Don Turulato.

 Así terminan siempre las historietas del Señor Buenaventura, recibiendo una pasta gansa.

Como se dijo al principio, Sergio Tofano se dedicó también a la dramaturgia. No sólo fue actor cómico con Vittorio De Sica y Luchino Visconti, sino también autor, escenógrafo y director. Así dirigió seis adaptaciones teatrales de El señor Buenaventura y una cinematográfica en 1941 con el título Cerenentola e il Signor Bonaventura.

 Juguete en fieltro del Señor Buenaventura.

El personaje fue también utilizado en publicidad apareciendo en varios medios, incluso en la televisión, hasta los años 50 del pasado siglo. . El propio Sto encarnaba al Señor Buenaventura en unos spots que dramatizaban sus peripecias que acababan como siempre recibiendo un millón de liras que rechaza porque prefiere, en su lugar, el producto que anuncia el spot. El Señor Buenaventura generó también lo que hoy llamaríamos merchandising: juguetes, helados… 

Carlo Peroni retomó al Señor Buenaventura en 1973. El mismo año en que falleció Sto y veinte años después de que éste dejase de dibujar al personaje. Más recientemente aún, se han realizado algunas animaciones del Señor Buenaventura utilizando medios digitales. Algunas  de ellas, así como los spots de los 50 pueden verse en youtube. En los enlaces que siguen por ejemplo.

https://www.youtube.com/watch?v=HJ48lRscFoY

https://www.youtube.com/watch?v=pFpL1sfv-vk

https://www.youtube.com/watch?v=zAEQgZMQUF8

https://www.youtube.com/watch?v=v2VHqFKYS8U

REFERENCIAS Gravett, Paul, 1001 cómics que hay que leer antes de morir, Grijalbo, Barcelona 2012. • Gaumer, Patrick y Moliterni, Claude, Diccionario del Cómic, Larousse, Barcelona, 1996.









miércoles, 2 de diciembre de 2020

Henry Mayo Bateman / Herbert S. Foxwell

LOS PRIMEROS TEBEOS EUROPEOS VI

(Los primeros Tebeos)

por Demetrio Casado de Otaola

Henry Mayo Bateman (1887-1970)

La vocación por el dibujo de este autor británico, nacido en Australia, se manifestó muy tempranamente, en su infancia, estimulada por las tiras cómicas que leía con avidez. Especialmente las aparecidas en Chips, The Fun y las del personaje Ally Sloper. Todas ellas publicadas en el Reino Unido.


Años después Bateman conocería la obra del francés Caran d´Hache, al que profesó gran admiración, y a quien muchos consideran que superó.

Historietas de Caran d´Hache y Bateman.

Otra fuente de inspiración fue el Victoria and Albert Museum, que Bateman pudo visitar, una vez instalada su familia en Londres, a los 14 años de edad.

La vocación artística del joven Bateman recibió el apoyo de su madre quien consiguió que fuese asesorado por el consagrado ilustrador Phil May. A pesar de su reticencia inicial, Bateman padre accedió a financiar los estudios de su hijo Henry en la Westminster School of Art, en la que ingresó a los 16 años. Después continuaría sus estudios en la New Cross Art Scholl. Además realizó prácticas en el estudio de Charles Van Havenmaet.

Antes de cumplir los 20 ya había hecho varias exposiciones y publicaba sus dibujos en varias revistas. Su obra satírica, la que se aproxima más a los tebeos, a la tira cómica, fue publicada principalmente en las revistas The Sketch y Punch. Dicha obra tuvo una gran influencia en el célebre caricaturista e historietista estadounidense Harvey Kurtzman (Little Annie Fanny). El trabajo de Bateman puede considerarse como una historia de la sociedad británica de la primera mitad del siglo XX. También como una especie de autobiografía algo distorsionada para dar salida a la sátira: Su familia, sus amigos, sus visitas a las ferias, sus salidas a la playa, al extranjero, sus aficiones (el Music Hall, el claqué, el boxeo, la pesca, el golf…), su abatimiento tras ser rechazado por el ejército en la I Guerra Mundial, su coche, su casa, su aspiradora, sus… en resumidas cuentas, experiencias, penas y glorias. Todo ello tiene cabida en sus ilustraciones, chistes e historietas.  


 Ilustración de Bateman perteneciente a su celebrada serie The Man who… que recogía satíricamente aspectos del modo de vida británico en los que un individuo comete una torpeza, un error, una trasgresión… que provoca la consternación general. En este caso relacionado con el golf, un deporte muy socorrido en los tebeos para crear gags . A continuación viñetas de The Yellow Kid yThe Katzenjammer Kids con el mismo tema.

El estilo de Bateman evolucionó a lo largo de los años. Desde las armónicas líneas de sus primeros trabajos hasta los esquemáticos y enérgicos trazos de sus tiras cómicas. Tan adecuadas estas últimas para captar, reflejar las flaquezas, manías, excentricidades… De todo ello Bateman hizo un soberbio muestrario, demostrando su profunda capacidad de observación y extraordinaria habilidad narrativa.

Bateman desarrolló trastornos depresivos desde su juventud. La tensión sufrida al tener que elegir entre ser pintor o ilustrador gráfico humorístico, el trauma de no ser aceptado como soldado al estallar la I Guerra Mundial le pasaron factura. Esta disposición de ánimo asociada a su pasión por el Music Hall y la surreal locura que emana se refleja en sus ilustraciones, con un texto al pie al principio y sin texto alguno después. En estas viñetas los personajes muestra estados de ánimo, sentimientos, emociones… en un grado tal que algunos describen esta parte de la obra de Bateman como la de alguien que se vuelve loco sobre el papel. Parece que le sirvió de terapia. Este histrionismo gráfico es considerado como una de las grandes aportaciones de Bateman. Sus historietas mudas, cinematográficas se podría decir, es otra de sus aportaciones. Son historietas cómicas, pero tienen también un toque macabro, complejo… que supusieron toda una novedad en su momento en el Reino Unido y que marcaron una línea a seguir para muchos dibujantes.

Los fontaneros chapuceros parecen ser una característica de la cultura británica compartida con muchas otras.

La contribución a la narrativa gráfica por la que Bateman es más conocido es la serie “The Man Who…”. Refleja momentos en los que se muestra a un individuo cometiendo algún acto transgresor, causando la reprobación, la consternación general. Esta serie consagró a Bateman definitivamente, le hizo rico y famoso. Es una serie todavía demandada y que se ha convertido en  parte de la cultura británica. La prensa anglosajona utiliza habitualmente la expresión “Bateman situation” para calificar sucesos en los que alguien se ve envuelto en trances equiparables a los de “The Man Who…”. Gran parte de esta serie se realizó mediada la I Guerra Mundial. Tiempos muy duros por muchos motivos. Para Bateman fueron días de gran frustración al no poder contribuir como soldado al esfuerzo de guerra pues fue rechazado cuando quiso alistarse. De nuevo volcarse en el trabajo le sirvió de terapia, no sólo a él sino también a sus lectores (muchos de ellos soldados) con sus divertidas secuencias sobre la vida militar. Tanto fue así que Bateman fue requerido para entretener y subir la moral de las tropas con demostraciones de dibujo. La primera ilustración de esta serie fue The Boy Who Breathed on the Glass at the British Museum. Algo así como El muchacho que respiró sobre el cristal en el Museo Británico. A Bateman le chocó enormemente el celo con el que los vigilantes del célebre museo cuidaban de objetos inertes mientras miles de personas morían en el frente. 

Walt Disney. 

Bateman dejó de dibujar tiras cómicas pocos años después de finalizar la II Guerra Mundial. Llevó una vida retirada en la isla de Malta alejándose de la vigilancia de los inspectores de hacienda ingleses, a quienes dedicó varias de sus historietas, algunas  con los característicos globos de texto (bocadillos) de los tebeos. En la isla mediterránea se consagró a su pospuesta carrera como pintor. Su trabajo (pintura, publicidad, ilustración, caricatura, tira cómica, historietas…) es considerado como una obra maestra y como una contribución relevante al arte gráfico. Entre sus muchos admiradores y seguidores se cuentan al historietista Charles Plumb y al cineasta Walt Disney. 

REFERENCIAS Gravett, Paul, 1001 cómics que hay que leer antes de morir, Grijalbo, Barcelona 2012 Wikipedia.www.hmbateman.com



Herbert S. Foxwell (1890 – 1943)

Sus primeros trabajos conocidos fueron las tiras Jumbo & Jim, publicada en The Penny Wonder en 1912, y el de aliterado título, tan frecuente en los tebeos, Artie Artichoke (The Favourite Comic, 1913).

 

The Bruin Boys (1914): En 1914 comenzó su colaboración en The Rainbow, el primer magacine infantil en color británico, en el que tomó el relevo de Julius Stafford Baker como dibujante de la serie The Bruin Boys, y fue el personaje principal de aquella serie, Tiger Tim, el que le hizo famoso. Esta serie sigue la tendencia iniciada por el estadounidense Swinnerton de dibujar series protagonizadas por animales humanizados (funny animals). Precisamente Swinnerton también contó con un tigre, Mr. Jack, entre sus más famosos personajes, aunque sus aventuras no iban dirigidas precisamente a los niños como en el caso que nos ocupa.

(1903).

Los Bruin Boys eran una tropa de animalillos a cargo de Mrs. Bruin, de ahí el nombre. En 1919 surgió otra pandilla de animales parlantes en el Reino Unido: Pip, Squeak y Wilfred, esta vez bajo la supervisión del humano Uncle Dick.

Pip, Squeak y Wilfred.

A finales de los años veinte, Tiger Tim aparecía en The RainbowPlaybox y Tiger Tim's Weekly, así como en varios anuales.

En 1915 Foxwell dibujó una de las primeras tiras de prensa británicas, Helpful Horace, en el suplemento dominical del rotativo Daily Mirror. Especializado en funny animals, entre sus series pueden citarse The Dolliwogs' Dolls' House Sam the Skipper (en The Rainbow), Pinky and Patsy y The Tiny Toy Boys (en Tiger Tim's Weekly), The Bunty Boys (en Bubbles) The Hippo Girls Chummy Boys (en Playbox). Como se puede apreciar predominan los títulos aliterados, tan propios de este género. Foxwell fue uno de los pocos artistas de Amalgamated Press que pudieron firmar sus trabajos. En 1933 Foxwell dejó de trabajar para Amalgamated, pasando a encargarse del dibujo de la serie de Harry FolkardTeddy Tail en el tabloide Daily Mail hasta 1941, además de colaborar en Jolly Jack's Weekly, suplemento del rotativo Sunday Dispatch.

 

REFERENCIAS:

V. G. Samaniego, Notas para un estudio histórico de los “comics”, en Estudios de Información 19, 20, Editorial Nacional, Madrid, 1971.

 

Tebeosfera.